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fuente:  eldia.com.ar - pincharratas.8k.com

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El Pincha es Top Ten en ranking mundial
BERLIN, Alemania.- Estudiantes se ubica en el 10mo puesto del ranking anual del Instituto Mundial de Historia y Estadísticas de Fútbol (IFFHS). El Pincha, con su gran campaña en la Copa Sudamérica, es el segundo equipo argentino mejor ubicado de este ránking que involucra en los primeros lugares nada menos que al Barcelona, el Manchester United y el Bayern Munich. Boca es el club argentino mejor ubicado, ya que está en el quinto lugar.

El detalle de las primeras posiciones: 1) Barcelona (España) 278 puntos; 2) Manchester United (Inglaterra) 263; 3) Liverpool (Inglaterra) 263; 4) Bayern Munich (Alemania) 260; 5) Boca 258; 6) Chelsea (Inglaterra) 250; 7) Olympique Lyon (Francia) 237; 8) Arsenal (Inglaterra) 234; 9) Roma (Italia) 229 y 10) Estudiantes de La Plata 226.

Detrás de Estudiantes se encuentran, entre otros, los brasileños San Pablo, Fluminense y Cruzeiro y los argentinos San Lorenzo y River.
 

Lo que dejó la Copa y el nuevo desafío que viene
Estudiantes tiene un equipo como para seguir peleando con chances


La Copa Sudamericana 2008 ya forma parte de la historia. Inter de Porto Alegre se transformó en el primer club brasileño en coronarse campeón de este certamen de la Conmebol y en la gente de Estudiantes quedó esa sensación de sabor amargo de haber golpeado las puertas de la gloria por haber estado tan cerca de sumar otra estrella (la décima) para la rica historia del club.

El hecho de llegar a la final no es poco, ya que treinta y dos equipos comenzaron a jugarla a partir del 29 de julio y solamente dos llegaron a la instancia final. En el camino quedaron nada menos que Boca, River, San Lorenzo, Independiente, San Pablo, Palmeiras, Liga de Quito (último campeón de la Libertadores), entre otros.

Estudiantes fue a Porto Alegre con una clara muestra de vender cara la derrota sufrida una semana atrás y en el Beira Río (donde el equipo gaucho no pierde un partido internacional desde el año '93) se plantó con un esquema que sorprendió al conjunto "colorado" dirigido por Tite.

En el balance general de la final, Estudiantes fue claramente superior en su rendimiento en tierra brasileña y a punto estuvo de cerrar el partido en tiempo reglamentario. Después vino el alargue (¿es necesario jugar media hora con jugadores extenuados?), el cansancio de varios de los futbolistas al haber hecho el gasto durante todo el encuentro y la salida de Verón, que no pudo continuar como consecuencia de su lesión (le aplicaron seis infiltraciones), algo que terminó por repercutir en el propio equipo y también terminó "agrandando" al rival, sabiendo el peso que tiene la Brujita adentro de un campo de juego.

UNA DUDA

¿Por qué Estudiantes jugó mejor en Brasil que en La Plata? La respuesta es sencilla. En Porto Alegre jugaron en condiciones físicas parejas. Se puede decir que el Pincha resignó gran parte de sus chances en la Copa en el partido de ida, donde Leonardo Astrada puso en cancha a un equipo al que se lo notaba cansado física y mentalmente como consecuencia del choque que había disputado pocas horas atrás ante Tigre.

Está bien que Estudiantes necesitaba los puntos para clasificar a la próxima edición de la Copa Libertadores, pero debió haberle dado prioridad a la Sudamericana ya que era lo que a esta altura tenía más alcance de la mano. Además le daba la chance de jugar otras dos copas como la Recopa y otra ante el campeón japonés que al margen le habría reportado un buen ingreso a las arcas del club más allá de lo futbolístico.

Una decisión que abre la polémica por haber jugado frente a Tigre con la mayoría de los titulares. Algo que ha despertado un gran debate entre los propios hinchas albirrojos y que se seguirá discutiendo por varios días más. Claro que por delante Estudiantes tiene nuevos desafíos: el principal pasa por obtener el pasaporte a la próxima edición de la Copa Libertadores.

UNA CERTEZA

La otra gran conclusión que deja esta Copa es que Estudiantes tiene un plantel que si no se desarma y sigue manteniendo semejante carácter y personalidad, no pasará mucho tiempo en repetir otra campaña como esta. El dolor por la derrota en esta final ya debe estar dando paso a las nuevas metas que asoman en el horizonte, Libertadores 2009 incluida.
 

Reconocimiento comunal al Pincha por la "destacada participación"

Durante un acto encabezado por el intendente Pablo Bruera y el secretario de Gestión Pública del Municipio, Jorge Campanaro, la Municipalidad reconoció ayer al club Estudiantes "por su "destacada participación y desempeño", como finalista de la Copa Sudamericana. El decreto correspondiente le fue entregado al vicepresidente 1º de la entidad pincharrata, Marcelo Malaspina; al prosecretario General, Horacio Reppucci y el secretario de Prensa y Cultura, Daniel Silva. Dentro de los considerando del decreto firmado por el Intendente, se destaca que este último desempeño "puso de relieve la impronta deportiva, que a lo largo de su trayectoria le valió al club obtener los más importantes logros internacionales posibles, siendo permanente embajador de nuestra ciudad".

Estudiantes dejó el alma, pero le sacaron la Copa
Ante 5.000 pinchas el equipo de Leonardo Astrada empató 1 a 1 en la segunda Final de la Copa, y por el resultado registrado en el choque de ida (1 a 0 en La Plata), Internacional se terminó consagrando campeón. El Pincha dejó todo y estuvo muy cerca de la hazaña. Nada para reprochar

Porto Alegre (Especial).- ¿Algo que reprocharse? Nada señores, Estudiantes jugó un partidazo en el Beira Río, pero se quedó sin la copa Sudamericana, esa que mereció pero que se la arrebataron en el tiempo suplementario, con un gol de Nilmar cuando el Pincha defendía el 1-0. Fue 1-1 y la copa quedó en Brasil por primera vez. Pero aplausos para un equipo que entregó todo. Todo
El primer adversario al que debió enfrentar anoche Estudiantes fue el estadio y sus 55 mil personas gritántandole en en contra. Porque lo de anoche fue una verdadera caldera, hirviente y fervorosa, que aturdió a los de Leo Astrada cuando pisaron por primera vez el campo, y que continuó ante cada intervención de los de camiseta blanca. De este modo al Pincha le llevó unos minutos encontrarse y, básicamente, escucharse.
Por eso no extrañó que tras varias imprecisiones defensivas D’Alessandro tuviera una oportunidad de gol a poco de comenzado el partido, aprovechando un par de fallas en la defensa. Por suerte para el Pincha el ex River tiró alto sobre el travesaño. Y el match siguió abierto.
De a poco Estudiantes fue pisando mejor y, con unas subidas de Angeleri por la derecha y otra aparición de la Gata por la izquierda avisó que no iba a ser un partenaire de la fiesta. Pero le faltó el punch final y se fue apagando lentamente en ofensiva hasta entregarle por completo la pelota al Inter, con el riesgo que eso genera cuando enfrente hay jugadores tan veloces y de buen manejo como Nilmar, Alex y DAlessandro.
Así, el Pincha se pasó el primer tiempo buscado la pelota, pensando en cómo ponerle frenos a las constantes subidas por la izquierda (sector en donde Iberbia no encontró su lugar), cometiendo un foul tras otro y generándole un montón de riesgo a un Andújar que respondió bien a pesar de todo, sobre todo en un remate desde afuera del área que el Uno pudo desviar al córner cuando la pelota se metía irremediablemente.
Y, cuando más desorientado estaba Estudiantes, llegó una infracción sobre la izquierda de su ataque que Benítez probó al centro al corazón del área. Lo que siguió fue un claro cabezazo de Boselli, off side y una polémica que, al menos, sirvió para aplacar a los hinchas y jugadores del colorado, que comprobaron que su equipo también era vulnerable.
Entró Pérez y todo cambió
El segundo tiempo fue otro. Porque el Pincha salió a buscar el gol que necesitaba para igualar la serie y el Inter tuvo más espacio para contragolpear, pero extrañame se quedó sin respuestas ni ánimo.
Entonces creció la imagen del Pincha. Básicamente porque por fin pudo manejar la pelota y así empezaron a decir presentes Verón y Benítez, situación que le sirvió al equipo de Astrada para pararse adelante y tener un pelota parada que Agustín Alayes, solo por la derecha, aprovechara para meter el 1-0 parcial.
El ingreso de Enzo Pérez fue tan determinante que no sólo generó el foul del tiro libre que anticipó al gol. Desde su posición sobre la izquierda fue salida clara siempre, se metió un par de veces en el área y generó una jugada que Larrionda pudo cobrar penal.
Pero no se quedó con eso. Estudiantes fue por más y de haber tenido un poco más de suerte se hubiera llevado el triunfo. Sobre todo con un remate cruzado de Angeleri que salió a apenas centímetros del palo derecho de Lauro. No entró y todo se definió en el suplementario...
En esos 30 minutos los dos equipos se entregaron, pero en la medida que pasaron los segundos el local empezó a sacar rédito de la velocidad y el Pincha a refugiarse atrás.


Sangre, sudor y lágrimas
Estudiantes jugó con toda la mística en el Beira Río y la Sudamericana se le escapó por un gol de rebote en tiempo suplementario. El equipo corrió con los dientes apretados y el corazón en las manos. El León fue un digno subcampeón y mereció mejor suerte. Aplausos igual a un equipo que dejó la vida

Estudiantes jugó con toda la mística de su historia. Dejó sangre, sudor y lágrimas en la cancha y dejó en silencio durante gran partido del partido a los 50mil brasileños que coparon el Beira Río. No le alcanzó. Pero puso el alma en cada pelota y ganó en los 90 minutos con el gol de Agustín Alayes.
El Pincha fue al frente y jugó con el corazón en el mano. Apretó los dientes y demostró que la garra del León no son solamente palabras. Corrió con orgullo y manejó la pelota con inteligencia.
El derechazo de Alayes hizo explotar al pueblo pincharrata. En Porto Alegre y acá en La Plata. Y llevó el partido al alargue.
Y en el alargue el Inter encontró un gol perdido en una serie de rebotes en el travesaño y en Andujar a cuatro minutos del final del suplementario.
Estudiantes terminó de pie. Perdió con la frente en alto y mereció el título de la Copa Sudamericana. No se le dio, pero los jugadores y el cuerpo técnico seguramente dormiran tranquilos porque dejaron todo en la cancha.
Con el gol de Alayes todos soñaron con el título, con la vuelta olímpica en Brasil. Pero no pudo ser. Inter se encontró con un gol que hizo añicos
El final encontró a todos los jugadores llorando dentro del campo de juego y ofreciéndole las camisetas a los hinchas que viajaron hasta Porto Alegre. Con el cansancio físico del gran desgaste de los 120 minutos, pero con la sensación de no haberse guardado nada. Estudiantes dejó la vida en la cancha. Aplausos, igual. Este equipo se lo merece por su entereza.
 

 

Por OSCAR MALBERNAT

Ya es sabido que a la gente de Estudiantes no le gusta festejar los segundos puestos, pero la verdad que a estos muchachos no hay que reprocharles nada porque dejaron todo en la final. Al fiel estilo de lo que significa vestir esta camiseta, el equipo murió de pie con absoluta dignidad y grandeza.

En los noventa minutos de juego, sin contar el alargue, Estudiantes fue claramente superior a Inter y si quizá habría concretado una de las posibilidades que supo crear como el remate de Angeleri, que se terminó yendo muy cerca, hoy estaríamos todos festejando. Pero el fútbol es así: no hay reproches.

Dejando de lado el tiempo suplementario, que fue muy accidentado, ya que se lesionó Verón, Desábato y Angeleri presentaban algunas molestias y el resto del equipo terminó casi agotado, durante el transcurso del encuentro propiamente dicho Estudiantes demostró con su juego ser un equipo que estaba para ganar la Copa. A tal que silenció a todo un estadio.

Lo que sucedió en Brasil es que ambos equipos estaban en igualdad de reservas físicas. No como en el primer partido jugado en La Plata donde Estudiantes se lo notó cansado e irresoluto como consecuencia de haber jugado pocas horas antes el partido contra Tigre por el torneo local. En el encuentro de ida creo que se terminó resignando gran parte de la Copa.

En ese choque frente a Tigre, donde había valiosos puntos para la clasificación a la Copa Libertadores de América 2009, Estudiantes hizo un enorme desgaste que al final lo terminó pagando en el primer encuentro ante Inter todo lo contrario a que hicieron los brasileños, que se reservaron para la final. Quizá si en partido anteriores se habrían hecho mejor las cosas se podría haber preservado a un mayor número de jugadores.

Al margen de todo lo que hicieron estos muchachos en Brasil fue algo conmovedor y cuando terminó el partido me puse a llorar por la enorme entrega y sacrificio que no tuvo su merecido premio. A pesar de se pudieron traer la Copa dejaron bien en alto el nombre de Estudiantes y también una enseñanza de grandeza para las futuras generaciones.

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